Sola, en una esquina de mi pequeña y humilde casa, lloro mientras ESCRIBO,porque solo en mi se encuentra el más profundo temor.
Empiece de narración:
*Me prometiste no volverme a pegar, que jamás gritarías más, ahora lo único soy capaz de sentir es: miedo, soledad y el calor que desprende tus heridas en mi piel.No puedo sentir ni las lagrimas cayendo de mis ojos, ni la sangre deslisandose por mi piel producida por la última paliza que tuvo de motivo una llamada a mi móvil de un número que tu desconocías.
Solo sé que siempre seré mejor persona que tú, el porque, muy fácil; yo no enamoro a alguien y después la voy matando psicologicamente, no amenazo, ni doy golpes en la mesa cuando discutimos, tampoco le hago chantaje emocional ni despues de cada bronca y paliza pido perdon y juro que no lo volveré a hacer, porque sabes que volverás a hacer, por todo esto sé que estoy por encima tuya, pero me coges por el pie y me quieres a arrastrar a tu miseria.
No tengo valor para hacer lo que debería hacer, llamar y pedir auxilio, se que lo tengo que hacer,porque sino acabaré muerta, por otro de tus patéticos intentos de mostrar que eres hombre y que mandas sobre mi y yo terminaré siendo un numero de las víctimas que hombre como tú acabaron con sus parejas, o ni siquiera eso, en esas numerosas listas no se encuentras novias o esposas; también se encuentran ex mujeres, madres, suegras, hijos/hijas o rollos de fin de semana.
Y perdón me rectifico en mi frase anterior; las mujeres no son asesinados por hombres s no por bestias con la autoestima por los suelos.
Tengo un teléfono en mi mano, si llamar, porque te condenarán unos años y saldrás y da igual todas las ordenes de alejamiento que te imponga un juez porque perteneces a la clase de bestias que le da igual todo, vendrías a por mi y después te pegarías un tiro. Pero debo ser fuerte porque no sería solo mi vida la que salvaría si no otra, mi pequeña, mi hija que esta en mi vientre, debo ser fuerte por las dos y esta claro que no la tocaras ni siquiera la miraras, porque reuniré todas mis fuerzas y la de las mujeres que han pasado por esto y lo están pasando y acabaras en deposito.*
Fin de la narración
después de escribir la carta anterior llamé al 016 me fueron a buscar y cuando estuve a salvo, dos coches patrullas aparecieron en su trabajo, y se lo llevaron a la fuerza, después de que él agrediera a un policía. Acabaste condenado a 15 años de prisión por malos tratos, tanto psicológicos como físicos. A las dos años de tortura de tus propios compañeros, te suicidastes con la cuchilla de afeitar en tu cutre y húmeda celda.
Yo al enterarme de esto, cogí a Brenda, mi pequeña niña de año y medio le di un beso en la frente y le dije " cariño, ¿te acuerdas del mostró que mama te decia que no dejaba en paz a la prinsesa y la princesa estaba muy triste? pues ya no va amolestar mas a la princesa, ha desaparecido para siempre" la niña gritó "BIEEEEEEN, ese feo montro malo" y sonrió a su madre sin percatarse que el malo que tanto odiaba la niña era su propio padre.

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